La idea de incorporar a la cartera de venta ( o de trueque) mercadería ajena, ofrece interesantes posibilidades adicionales. Tomamos por ejemplos dos empresas tipo PYME que quieren complementar mutuamente su oferta de venta con la línea de productos del otro.

Lo pueden hacer, vendiéndose simultáneamente mercadería por el mismo monto, es decir corbatas en valor de $ 500 contra camisas en valor de $ 500. Esa transacción se hace con factura y remito absolutamente normal, pero nadie tiene que pagar ya que se compensan ambas facturas en forma contable y tampoco habrá que tributar IVA, suponiendo que ambas estén inscriptos como responsables respeto a ese impuesto, ya que también en este caso se compensa el crédito del IVA con el simultaneó débito. La única cosa que encarece un poquito es el impuesto al Ingreso Bruto y el eventual costo de transporte.

Ahora la ventaja de esta operación es, que ambos tienen luego más productos que vender a sus clientes, y lo fantástico es además, que no tienen que aumentar el precio de venta del producto ajeno, sino lo pueden vender prácticamente al mismo precio como lo vende también el fabricante original a sus demás clientes, debido a que el vendedor "intermediario" ya tiene calculado toda sus ganancia e impuestos dentro del costo de su propia mercadería por la cual había realizado el canje.

Puede verse entonces, que manejándose dentro de una estructura razonable, una pequeña empresa por ejemplo en Salta, podría tener así una decena de "revendedores" en cualquier parte de la República, las que estarían en condiciones de vender su mercadería a sus clientes a precios razonables sin el usual aumento de intermediación del normalmente 50 o hasta el 100%.

También el estado gana, ya que todo eso se desarrollaría dentro de un marco de absoluta transparencia y con normal cumplimiento fiscal. Y más que eso, ya que quizás se logra que una u otra oveja negra blanquee de esta forma su situación impositiva, ya que el intercambio en cuestión puede realizarse solamente en forma legal, si ambas partes estén inscriptos como "responsables" en IVA.

En cuando terminé escribir sobre esa faceta de la propuesto, me empezaron invadir dudas, acerca de la real conveniencia, ya que de repente pensé que esa venta/trueque quizás no se diferencia mucho de "la venta de fábrica, a precios de fábrica a sus diferentes revendedores", pero mirando de cerca, encontré millas de distancia, considerando que:





Sistema clásico de venta de fábrica a revendedores

Consideremos que una fábrica de jeans venda a sus revendedores un pantalón a $50

El revendedor aumenta sus costos, ganancias e impuestos y lo vende al público a $75

El revendedor requiere plata ($50) para pagar a la fábrica, pero no sabe cuando puede vender el pantalón a su público, es decir que se carga por x tiempo con el costo de un capital muerto de $50. Además el pantalón le puede quedar inclusive de clavo.

Encima puede ser que la fábrica venda en algún "outlet" directamente al público a $50 y hace con eso competencia desleal al revendedor





Sistema alternativo de venta/trueque

Consideremos otra vez que la fabrica de jeans venda a sus revendedores el pantalón a $50, pero esta vez no por plata real sino por 2 camisas también en el valor total de $50, camisas que el "revendedor" o los fabricó el mismo o los consiguió convenientemente de algún lado.

La fábrica puede vender en esta condición en su "outlet" también directamente al publica otro pantalón al mismo precio de $ 50 y además, si quiere también las dos camisas al mismo precio como los trocó, o sea a total de $ 50 las dos. También puede vender/trocar estas dos camisas también a otro revendedor.

El primer revendedor, a su vez, puede vender el pantalón también a solamente $50 (o quizás un poquito más caro por el impuesto de Ingreso Bruto y eventualmente el costo de flete), ya que su ganancia y los impuestos principales ya los tenia calculados en el precio de sus camisas por los cuales obtuvo el pantalón. Con eso, todo el público puede comprar a precio mucho más barato que normalmente, sin que eso significa mermas de ganancia para nadie, es decir que el mercado dispone de más dinero circulante que puede ser gastando en beneficio de todos!

Ni la fábrica ni el revendedor tienen que embolsar plata ya que ambas facturas se neutralizan contablemente, así lo mismo también el Impuestos al IVA. (El IVA, y el Impuesto a la ganancia se tribute reción, en cuando se vende la mercadería al consumidor final!)

El único capital, aparte de algún monto para gastos menores como Impuestos al Ingreso bruto, eventual flete e embalaje, que tiene que generar el fabricante respectivo, sería meramente el costo básico de su producto, a saber material y mano de obra, lo que en un precio de venta de $ 50 debería rondar en no más de $20. Con eso se reduce también muchísimo el costo de capital inmovilizado en stock de mercadería, pensando en los productos que uno recibe por el truque para luego revenderlos.

Todo el mundo puede ampliar así el catalogo de venta, en esta caso por ejemplo dentro de una canasta de productos como jeans, camisas, cinturones, chombas etc, todos productos que pueden venderse así a los compradores finales a "precio de fábrica" , no obstante que todo el mundo involucrado en la cadena de fabricación y comercialización gane su buena plata!

De esta comparación surge, si no sufro de alucinaciones, que la variante de venta/trueque es un ingrediente más que valioso para enriquecer nuestra economía actual. Para su implementación no se requiere nada más que un poco de fantasía y deseos de trabajar!! No hay que esperar para ello ni una nueva ley, ni un nuevo gobierno, ni a la llegada de un funcionario del FMI. Se puede hacerlo ya, ahora mismo; solamente debe pensarse quienes podrían ser los convenientes partners para el trueque.