Allons enfants de la patrie,
Le jour du gloire est arrivé..
El sangriento estandarte de la tiranía
Está ya levantado contra nosotros
Está ya levantado contra nosotros
¿No oís bramar por las campiñas
A esos feroces soldados?
Pues vienen a degollar
A nuestros hijos y a nuestras esposas

(fracción de la Marsellesa)










,

o el trueque potenciado...

Otro regreso al futuro





Para los que saben de astrología no es sorprendente el lío que se armó recientemente en nuestro país, marcado por el repentino despertar de la Ciudadanía, que se empieza a movilizar, aunque sea todavía tímidamente, y eso sin ser convocada mediante promesas de sándwichs, sino simplemente siguiendo un mandato, que determina que llegó el tiempo de realizar cambios, para limpiar nuestro entorno sucio, preparándonos para una nueva forma de convivencia.

Este cambio por cierto, no será fácil, y manejarlo más o menos razonablemente, nos costará bastante!

Cualquier entrenamiento para aprender a navegar con cierta soltura estas turbulentas aguas, es y será por lo tanto bienvenido, y eso tanto más, si este tipo de ejercicio pueda brindar al mismo tiempo ya ahora ventajas adicionales, como para mejorar nuestra actual forma de vida!

La meta básica debe ser retomar el poder ciudadano que hemos dejado escapar, y que terminó en manos no convenientes, para decirlo suavemente; manos que por propia voluntad no lo devolverán.

Para retomar el poder tenemos dos alternativas: una por la fuerza bruta y la otro por la fuerza lógica, y donde la segunda sería, desde ya, la preferida. Su método de acción es simple: drenar los canales de alimentación hacia el pseudopoder, desde el cual nos dejamos manejar actualmente.

Siendo abandonados por ellos ya desde tiempo, es razonable pensar, que no podemos perder mucho, si simplemente empecemos a ignorar los politiqueros de turno, iniciando a manejar nuestra vida y la comunión con los demás con nuestros propios medios, tal como cuando en aquél entonces salimos de las cavernas, con la idea de formar las primeras comunidades externas.






o de que nos estamos engañando?



En la esencia, a pesar del tremendo avance aparente que hemos logrado evolucionalmente en estos últimos miles de años, no obstante, no hemos cambiado demasiado respecto la base de nuestras necesidades: aún buscamos principalmente comida, un techo, un entorno social que nos acompaña y protege, un poco de diversión y algo de espiritualidad. Eso es todo; mucho o poco, según desde que ángulo uno lo mira.

Ahora lo más destacable de este asunto es, que las metas básicas fueron y son en realidad casi siempre alcanzables con relativa facilidad, aún en entornos cambiables.

No obstante de eso, hemos entrado nosotros aquí en la Argentina otra vez a nuestra ya acostumbrada zona gris, donde todo es perdido y sin esperanzas. Estamos empantanados y sabemos que nuestra servidumbre por la cual nos dejamos llevar a esta situación, no puede o no quiere o no quiere y no puede sacarnos de ella.

Ahora, si no elevamos, haciendo vuelo virtual y miramos el panorama desde arriba, veremos que nuestro estado desastroso actual, es solamente uno de varios escenarios paralelos posibles.

Por ejemplo existe uno, que nos muestra, que en nuestro país, la bien bendecida Argentina, seguimos siendo unos casi cuarenta millones de persones que requieren consumir por un lado, y por el otro lado pueden trabajar y generar lo que se necesita. Y como aquí, viejo clisé, pero en fin, virtualmente casi no falta ninguna materia prima, no me puede decir nadie, porque no puede entonces cerrarse el circulo?

Lo digo de otra manera:

hay hierro, hay pescado, hay madera, hay cuero, hay peperina, hay uvas y hay brazos, hay cerebro, hay humor, hay fantasía, hay amor y hay hambre y hay sed y hay demanda para techos
y necesidad de rutas y de hoteles y de radios y de TV y de escuelas y hasta de políticos (de los buenos)!

Tenemos los requerimientos de un montón de consumidores y por el otra lado la posibilidad de satisfacerlos fácilmente, ya que los mismos consumidores son también trabajadores productores entrenados, los que tienen a su alcance además todos los elementos requeridas para ello.

¿Cuál es el problema entonces? ¿ Por que tanto barullo con temas que en realidad son más folclóricas que esenciales? ¿ Por que estudiamos tanto las cosas que pasan en Harvard y no tanto lo que nos puedan enseñar en Tres Arroyos?

Es exactamente el mismo problema, por el cual no se pueden erradicar a los avasalladores que acosan en Ezeiza a los turistas que llegan o tampoco los apretadores que amenazan las chicas del Catering en el Ferrocarril Mitre o por la cual se requieren 250.000 Dólares para poder realizar una determinada operación o por el cual dejamos a los exportadores de cereales meses de tiempo para que liquiden sus divisas de exportación, a pesar que es esta una de las razones, por las cuales vamos actualmente patas para arriba!

En todos estos casos no existe en realidad un impedimento real, simplemente nos dejamos engatusar al respecto, ya que si quisiéramos limpiar verdaderamente estas situaciones, lo podríamos hacer en un santiamén. ¿No les parece?

En mi reciente exposición acerca de la globalización, traté de razonar acerca de la conveniencia de pulverizar por lo menos parcialmente la economía global, para volver a un sistema de red de pequeñas microeconomías, que deberían funcionar de manera lo más autónoma posible.

Ese concepto, que a primera vista parece insensato, no es tal, si analicemos seriamente las nefastas alternativas que manejamos actualmente, tanto a nivel social como económico.

No quiero repetir otra vez la argumentación al respecto, la que encuentran en forma detallada, lo repito, bajo "como globalizar la desglobalización", sino quiero apuntar ahora principalmente a la idea básica de un cambio estructural conveniente, dentro del cual debería desempañarse nuestra futura vida.

Su desarrollo estaría basado sobre 3 pilares: la sociedad cultural, la sociedad económica y la sociedad administrativa, o sea en sí, más o menos igual que ahora, pero los tres pilares entrelazados entre sí, y corresponsables en todos sus aspectos. Esa idea ofreció entre otros Rudolf Steiner ya a comienzos del siglo, bajo el lema de una "sociedad trimembrada", concepto, que encontró al principio mucho interés, pero con los apremios de la guerra surgiente en aquel entonces en Europa, se lo "olvidó".

La idea renació hace unos años y es tratada actualmente, por cierto aún en forma sigilosa, por los que estudian y ponen en práctica los aspectos socioeconómicos contemplados bajo la agenda 21. Amplísima información, sobre este tema, puede encontrarse en los siguientes sitios:

http://www.un.org/esa/sustdev

http://sdgateway.net/webring/default.htm

http://www.ulb.ac.be/ceese/meta/sustvl.html

http://iisd1.iiad.ca

http://www.cadi.ph

Ahora, volviendo a nuestra situación actual, quiero dedicarme en este momento especialmente a un tema puntual, que traté también ya en el trabajo mencionado acerca de la globalización, a saber lo referido al trueque.
Indagué mientras tanto más al respecto, y estoy encontrando interesantes posibilidades adicionales, y estas no solamente válidas para personas desamparadas, para los cuales el trueque, aparte de robar o mendigar, es en la actualidad prácticamente la única forma de sobrevivencia, sino que me di cuenta, que este intercambio, en sus múltiples variantes, pude ser una herramienta absolutamente positiva, no solamente para los totalmente
desamparados, sino para cualquiera, tanto para individuos, como también para empresas, para complementar sus normales emprendimientos monetarios.

Además surge también, que este asunto puede transformarse fácilmente, desde su mera conveniencia comercial, a una estructura social fuerte y abarcadora, que a partir de pequeñas celdas autosostenidas y sustentables, forman como por arte de magia una sociedad prácticamente indestructible, ya que estaría armada, como un nido de abejas, en forma flexible, sostenida y guiada ya no verticalmente desde abajo, sino como una esfera que se mantiene por la mera presencia de sus componentes individuales. Debido a eso tampoco requiere ser "gobernada" desde afuera, ni corre peligro de derrumbe, si por x motivos alguna de sus celdas sufre en algún momento un debilitamiento.

El trueque, tanto en su forma básica de simple reprocidad ( "yo te doy 200 kg. de harina y tu me pintas las persianas."), como también untado con su especia de plata, los "créditos", como los llaman, "donde tu puedas vender a Juanita Gómez, y ella te da "billetes"- créditos, y con ellos tu compras luego a Jaime Vergara", funciona ya desde algún tiempo con bastante éxito en todo el mundo, y últimamente, con cada vez mas ímpetus, también en nuestra Argentina, donde en este momento, calculo, que ya cerca de 2 millones de personas basan por lo menos parte de su economía casera en sus posibilidades.

Información básica al respecto pueden obtener a través del link de la red de trueque.

Tal como dije, estoy contemplando ese tema

desde algún tiempo y me fascina cada vez más el enorme potencial que se vislumbra, sobre todo si uno apunta un poco más allá del mero intercambio de mercadería o servicios, incluyendo en el sistema también novedosas y anheladas formas de una mejor conveniencia.

Claro esta, que en las Provincias del interior del país, en pueblos chicos, todo eso puede funcionar mejor, ya que el conjunto de los integradores de una red de trueque suele ser allá más homogénea, y sobre todo pueden, con mayor facilidad y amplitud, incluirse productos básicos siempre muy requeridos, como son hortalizas, harinas, productos de granja etc.

Una ideal combinación parece también la integración de la idea GRAMEEN, con su economía basada en el desarrollo de miniempresas, en, a su vez, redes que incluyen aunque sea parcialmente la modalidad del trueque.

En las ciudades es ese tema por varias razones un poco más complejo, pero hoy en día, basado en nuestras amplias posibilidades cibernéticas, parece viable la creación de "Aldeas virtuales", compuestas cada una de algunas docenas de miembros, convenientemente conocidos entre sí, y elegidos para obtener en el conjunto un mix de ofertas lo más amplio y útil posible. Una buena idea es para ello, que estas redes nazcan desde círculos de amigos, respectivamente entre vecinos de barrio que ya se conocen y que viven cerca uno del otro.

Gente que ofrecen empanadas, tartas y milanesas de soja, es fácil de conseguir, ya que prácticamente todo el mundo, con un poco de esfuerzo, los puede elaborar razonablemente bien, pero la cosa ya se pone algo más complicada, si pensamos por ejemplo
en aceite o harinas, ni de hablar de pollos, huevos y zanahorias. Tampoco cuesta demasiado ubicar electricistas y plomeros, al igual que podólogos y masajistas; abogados también se obtienen sin problemas, ahora con médicos pediatra, ó con zapatos o embutidos la cosa ya es un poco más complicada, pero, con un poco de paciencia y suerte, por cierto no imposible.

Si empezamos a meternos en el tema, vislumbra pronto, que en cierto aspecto el truque, tal como se usa normalmente, es superlindo, pero en otros tiene sus serios obstáculos.

Estoy por lo tanto dando vueltas alrededor del tema para encontrar implementaciones mas abarcativas, para poder integrar al concepto del trueque también la economía de nuestra "plata normal", contemplando inclusive las demandas de una justa contribución impositiva, sin la cual ninguna sociedad, ni la de las cavernas, podría subsistir.

Llegué hasta ahora al siguiente esquema de posibilidades, con una estructura que podría funcionar mas o menos así: