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Introducción a la Aromaterapia Astrológica
C. G.
Jung creó la imagen de la "sombra" para los estados de
transformación negativa de conflictos o tareas no enfrentadas, y
Dethlefsen y Dahlke, entre otros, llegan a la conclusión que estas
sombras se presentan finalmente en forma de síntomas de enfermedades
o también de posibles accidentes.
Pero ellos no ven eso
necesariamente como nefasto, sino, al contrario, como indicador
certero de una situación, con la cual nos conviene familiarizarnos,
cumpliendo de esta manera con la misión que hace a la razón de
nuestra vida.
Solamente una genuina y honesta dedicación a
las tareas arquetípicas que nos tocan vivir, puede curarnos de
verdad.
Thorwald Dethlefsen, describe en ese contexto
alternativas formas de solución en un ejemplo de una necesaria
confrontación con una situación saturnina:
El personaje en
cuestión, un típico representante jupiteriano, al cuál le gusta la
buena vida, debería en este caso abandonar por algún tiempo sus
frugales comidas, tendría que cambiar a lo mejor a una dieta
vegetariana, debería usar, cuando más pueda, una sola habitación
dentro de su palacio y pintar esa habitación toda de blanco o de
negro, amoblarla solamente con lo más esencial, debería meditar
mucho en ese sencillo recinto, y eso, a lo mejor, hasta en presencia
de alguna calavera.
Ahora, suponemos que nuestro jupiteriano
hace pito catalán a esos buenos consejos y sigue su acostumbrada
vida en abundancia, y entonces le pasará seguramente algo a la
fuerza: quizás un accidente con el automóvil, con el resultado que
se encontrará luego en una muy austera habitación de un hospital, y
encima con comida muy sencilla. Estará mucho solo y puede así
meditar bastante y hasta piensa ahora quizás también con frecuencia
en la muerte, de la cual se escapó por poquito.
Prácticamente
se enfrenta entonces a la misma situación de la cual quería salvarse
originalmente. Solamente ahora le duele todo un poquito más!
Debemos aceptar, que si nos toca vivir tal o cual aspecto,
lo tendremos que hacerlo y no tendremos elección, solamente podemos
elegir en cierta manera la forma en la cual queremos pasarlo.
Es eso uno de los aspectos más difíciles de entender en
nuestra vida: la simultánea existencia y racionalidad del destino,
de nuestro Karma, paralelo al mismo tiempo, al libre albedrío de
cada actor.
Un concepto de agresión puede ser vivido
drásticamente, asesinando o pegando a alguien, pero otro
acercamiento válido, y desde ya bastante más conveniente a ese tema,
podría ser también simplemente gritar como loco, tocar el tambor,
hacer tremenda carrera a caballo, practicar artes marciales o
vestirse en colores al rojo vivo o, y ahora llegamos a la parte
aromaterapeútica: juntarnos con algún aceite esencial
arquetipicamente "bien marciano".
Los criterios de clasificación
Claro
está, que la "utilización" arquetípica de "representantes"
correspondientes en el ámbito de gemas, esencias, colores, etc. no
nos solucionará, así no más nuestro problema, pero si nos ayuda de
buena forma en una mejor concienciación al respecto, y eso ya es
mucho!
Similares sugerencias da en ese sentido también la
aromaterapeuta alemana Susanne Fischer, con relación a un enfoque
sobre los elementos (fuego, tierra, aire y agua).
Yo traté de
llevar esa idea directamente hacía una clasificación arquetípica,
basada en los 12 conceptos astrales, abarcando de esta manera
implícitamente también tanto la clasificación elemental, asi como de
yapa, también la relación respecto a su carácter Yin y YANG.
Por cierto no es fácil encontrar para ese tipo de
ordenamiento una medida válida para la correcta ubicación de una
piedra, o de una planta, o tal como en nuestro especial caso, de un
aceite esencial, debido a que ya de entrada se presenta la
dificultad de la elección del criterio a aplicar.
Nos
fijamos como es la planta de donde viene el aceite? En el hábitat
donde ella crece? O en la función del aceite sobre nuestro
organismo? O en su aroma? O en su historia y su fama? O en el efecto
que ejerce sobre nosotros en general???
Traté de encarar el
dilema de la mejor forma posible, pero en el transcurso de la tarea
me fui dando cuenta que eso no era para nada fácil, sobre todo
porque descubrí que cada uno de los aceites analizados reúne en sí
no sólo uno o dos o cuatro conceptos arquetípicos, sino siempre la
totalidad de todas las posibilidades, solamente algunas de ellos más
marcadas y otras menos.
Y eso es en realidad lógico, ya que
lo mismo pasa con todas las cosas, inclusive con nosotros: Si
decimos por ejemplo: "tal persona es, según horóscopo, CAPRICORNIO",
simplemente queremos decir, que al nacer tuvo el sol en el signo de
Capricornio, pero de hecho lleva también todos los demás aspectos
ubicados en algún lado; quizás uno u otro adicional también en el
mismo Capricornio, pero con seguridad no todos, y eso significa, que
aparte de Saturno se presentan para él entonces también otras
características, a saber de Luna, Neptuno, Venus, etc., etc. Eso nos
lleva a reconocer que cada uno de nosotros, y además cada cosa que
existe, equivale siempre a un todo y nunca solamente a un parcial de
ello.
Teniendo eso en cuenta, hice, lo que muchas veces se
hace en un caso así: elegí en cada caso los aspectos más destacables
e ignoré los demás.
Para clarificar la idea trataré de
ilustrarlo con el ejemplo práctico del animal león, tratándolo como
si fuera uno de mis aceites:
El ejemplo del León
Arquetípicamente corresponde el león al sol y al signo de
Leo. El león es el rey! Nadie puede dudar de esto. Pero por cierto
es también ARIES y animal de ataque.
Ahora, si lo
observamos luego de una cacería y posterior comilona, descansando de
manera tan pachorrienta como solamente un león puede ser
pachorriente, y eso encima en compañía de todo su clan, podemos
también atribuirle fácilmente aspectos de TAURO.
También GEMINIS está presente en su comportamiento,
por ejemplo cuando enseña las cosas de la vida a sus pequeñines. Y
con Géminis tiene que ver también el buen olfato que tienen estos
animales.
Como casi todos tenemos la dicha de poder ver a
piachere en televisión la vida familiar de cualquier bicho que se
nos antoje, estamos también ampliamente informados acerca de cómo
son de simpáticos y amorosos los leones cuando son pequeños
cachorritos y para ellos, nuestra asignatura es de cajón
CANCER.
Finalmente, bueno, el signo que le corresponde
más que nada, LEO. No hay nada más que decir al respecto!
Con VIRGO, la cosa ya es un poco más complicada; pero
uno puede pensar por ejemplo, como planifica el león su tarea de
caza y como hace por ejemplo la selección para decidir si vale la
pena o no hacer el esfuerzo de perseguir tal o cual presa.
Luego viene LIBRA. Bueno, y otra vez gracias a la TV,
sabemos hoy en día que también a los leones les gustan los juegitos
de Venus.
Y eso de hacer el amor de los leones empieza
normalmente siempre muy tierno, tipo Libra, pero termina
generalmente medio a la bestia, tipo Plutón-ESCORPIO, y ese
aspecto aparece también en lo salvaje y decidido de su forma de
cazar: todo o nada!
Con respecto a SAGITARIO se puede
pensar que Júpiter - Zeus es un rey agrandado; al fin y al cabo se
trata del jefe de los dioses! Más mundano, en signatura, es el hecho
de que el león, como gato, es bastante grande y "grande" corresponde
a Sagitario. Otra característica del caso que se podría sumar, es el
hecho que, con frecuencia, los leones, gobiernan vastos territorios.
Con CAPRICORNIO también es fácil, basta no más
observar un viejo león macho; sin duda es cosa seria!
ACUARIO tampoco desentona. Podemos tomar por ejemplo
la velocidad que pueden desarrollar los leones de la nada, cuando se
largan en carrera, o lo imprevisible que son, cuando les toca serlo
y ni hablar de su absoluta necesidad de libertad.
Finalmente
y para que no escapen de su relación con PISCIS: les gusta
meditar y son grandes amantes de las fumatas de marihuana. Otro
aspecto característico a Piscis, sería su capacidad de esfumarse
entre los pastizales y mimetizarse totalmente con el terreno en el
momento que acechan a alguna presa.
Bueno, si imaginamos
ahora, a manera de ejercicio, que nuestro león fuera un aceite
esencial, podríamos, para fines prácticos hacer la siguiente
selección:
LEON Tendencia
Aries-Leo fuego yang
ARIES
Animal típico de ataque. Posee coraje y fuerza.
TAURO Vive en comunidades, generalmente es
perezoso y le gusta la buena vida.
LEO Es el Rey.
ESCORPIO Decidido al máximo en sus tareas
esenciales, que son la caza y la copulación. Además es un gran
proveedor de buitres y de hienas.
Bueno, más o menos esta
fue mi manera de proceder, con lo que vendrá después!
Aplicación terapéutica Para relacionar la
información arquetípica acerca de los aceites en forma más precisa
con las correspondientes posibilidades terapéuticas, recomiendo
sobre todo la lectura del libro de Dahlke y Dethlefsen LA ENFERMEDAD COMO CAMINO y también VIDA Y
DESTINO HUMANO de Dethlefsen.
Menciono a Dahlke y
Dethlefsen como inspiradores de esta especie de Enfermoterapia, pero
desde ya, no son ellos los inventores del sistema, sino que son
"meros" recopiladores y adaptadores de viejas enseñanzas y antiguos
conocimientos, al igual que fue en su momento Hahnemann respecto a
la Homeopatía.
Indicaciones acerca de la relación de aceites
esenciales con "sus" planetas, signos astrales, elementos, etc.
podemos encontrar en diversas publicaciones, y eso en forma más o
menos acertada, inclusive también en algunos escritos anteriores
míos, pero eso casi siempre en ausencia de explicaciones sobre como
se llegó a determinar tales relaciones.
Cuando empecé con el
presente trabajo tenía al principio también toda la intención de
salirme otra vez por la tangente, en lo que se refiere a la
mencionada clasificación, determinándola de alguna forma "por
intuición", pero luego de haber terminado esta ubicación a dedillo,
me empezó a cosquillear la conciencia y decidí empezar todo de
nuevo, pero ‘trabajando" esta vez aceite por aceite, estudiando en
detalle uno por uno de sus aspectos arquetipos, para recién luego
llegar a mis conclusiones. Los resultados están ahora a la vista. No
estoy seguro que lo expuesto sea necesariamente acertado en todos
los casos, pero, por lo menos, con las argumentaciones individuales
expuestas, están dadas las condiciones para que todos podemos
repensarlas y eventualmente rectificarlas, si eso pareciera
necesario.
Ahora, si suponemos que todo eso fuera
correctamente ubicado e indicado, no obstante vendrá automáticamente
la pregunta de siempre: Cómo le doy uso para mí y para mi especial
situación?
Para ello tendremos que concientizarnos los tres
pasos de curación:
Curación alopática, que
incluye básicamente todas las cosas a las que los típicos terapeutas
alternativistas normalmente tienen fobia: antibióticos, cortisonas,
vacunas, operaciones, pero también técnicas tan esotéricas como las
afirmaciones positivas y similares prácticas de control mental, y,
desde ya, también muchas de las terapias alternativas como
Aromaterapia, Reiki, etc. etc.
Curación homeopática,
mediante Homeopatía Unicista, Flores de Bach, etc., o sea usando
básicamente todo lo que se encuadra normalmente también dentro de la
medicina preventiva. A ello se suman muchas de las demás terapias
alternativas, inclusive dentro de ellas, las que en parte se usan
también alopáticamente, como sería en nuestro caso la Aromaterapia.
Es ella justamente, ya desde miles de años, una de las disciplinas
más destacadas para prevenir enfermedades, y no es por nada que se
asuma que las personas que se manejan habitualmente con aceites
esenciales, difícilmente se enferman seriamente.
Curación
espiritual, que vendría ser al mismo tiempo el quehacer
fundamental de nuestro individual camino de evolución, o sea dicho
de otra manera: la razón por la cual existimos!
La
Aromaterapia nos pueda dar buenas soluciones inmediatas en las dos
primeras prácticas, pero nos es además una buena ayuda en encontrar
el camino de la última, a saber, el enfoque de nuestra sanación
espiritual! Ahora, después de volar con Hahnemann y los leones,
volvamos otra vez a los aceites esenciales, con los cuales hice el
intento (leonino) de desvelar la siguiente visión de sus
características arquetípicas.
Copyright Carlos E. Drescher 2000
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