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Argentina
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ALOE

Una de las personas claves en mi aprendizaje del funcionamiento de la naturaleza, fue Ricardo Barbetti. Él, entre otras, tenía y seguramente todavía tiene la certera costumbre de pedir con énfasis, en cuanto habla de la planta de carqueja, que nadie pronunciase las palabras mágicas, casi siempre inevitables: "Ah... Carqueja-Trop". En mi caso pasa ahora algo similar con el aloe; cada vez que menciono a esta planta, me preparo internamente, ya que seguro que alguien dirá "Ah... Aloe vera".

Soy fanático en aclarar ciertas cosas y defino por eso a continuación la situación botánica de este asunto para que, por lo menos Uds. que leen estas líneas, si no lo tenían ya claro, lo tuvieren desde ahora.

La palabra ALOE define botánicamente el "género" de estas plantas, es decir el minigrupo al que pertenecen dentro del reino vegetal; algo así como su apellido y la palabra que le sigue sería el "nombre personal" del aloe en cuestión. El más "famoso" de ellos, principalmente debido a la propaganda de múltiples productos cosméticos, que dicen que lo contienen, es justamente el antes mencionado Aloe vera, también llamado Aloe barbadensis.

Del mencionado tipo de Aloe existen muy pocas plantas en la Argentina, donde, no obstante, encontramos con frecuencia otros aloes, prácticamente de la misma utilidad que el "vera" y que son principalmente el Aloe ferox y el Aloe socotrensis (Aloe del cabo).

El primero aparece por todos lados, también en muchos parques, debido a su flor anaranjada exuberante. Es alto, con hojas más bien oscuras y delgadas y su aplicación terapéutica principal lo encuentra en uso interno, especialmente recomendable en caso de problemas gástricos.

El segundo, el Aloe socotrensis, es más bajo, de hojas anchas y con manchas blancas. Su utilización principal encontramos en aplicación cosmética, sobre la piel y en el pelo, pero también es de gran ayuda para curar pequeñas heridas, ciertos excemas y otros problemas de la piel.

Se aplica simplemente el gel que sale de la hoja, el cual es el mejor remedio natural que yo conozco, al par del aceite esencial de lavanda, para combatir quemaduras del sol. Aplicándolo después de una excesiva exposición al sol, casi siempre logra minimizar el problema.

 

 

 

"Ah... Aloe vera."

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cura problemas de la piel


 

 

 

 

 

 

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